Mas, el hijo de Frankenstein

Rajoy es hoy como un Frankestein en el contexto de esta España que le escuchó en campaña santificar consignas como la no creación de impuestos, la no suba de tributos existentes, el no recorte a sectores clave como educación y sanidad… y que una vez provisto del voto sufre un cambio de personalidad y cual cerebro trasplantado se comporta como si la cosa no fuera con él y se dedica a arrasar con los derechos básicos de una sociedad que en estos 30 años pensaba que había salido del pozo representado por el estancamiento educativo y sanitario del tardofranquismo.

Y sus presuntos rivales tampoco lo hacen mal. Por ejemplo, lo que CiU critica a Moncloa lo termina practicando junto a sus valedores (ERC) en territorio catalán. La realidad, aunque se escriba en distintos idiomas, es la misma en territorios vecinos, fuertemente vinculados en términos históricos y económicos.

Por ello, lo que CiU está poniendo en práctica es una “huida hacia adelante”, apoyado por una formación que se sabe heredera coyuntural de los votantes desencantados de la democracia cristiana. Mas deja (al menos temporalmente) de recortar presupuestos pero el endeudamiento sigue esperando en los cajones.

¿La solución? Soltar lastre (vender activos públicos) y recurrir a la creatividad tributaria que caracteriza a todo Gobierno sin recursos productivos a la vista. Nuevas tasas, recuperación de impuestos (como el de sucesiones, que los conservadores siempre prometen eliminar pero que a la primera de cambio recuperan sin dudarlo), etc.

El lastre inmobiliario (edificios y solares de empresas públicas catalanas) es sólo pan para hoy… porque sólo será útil si se racionaliza su distribución, habida cuenta de que el desempleo no tiene visos de reducirse significativamente a medio plazo. De momento, parte de la racionalización se destila de los recortes presupuestarios globales del último trienio, aunque proporcionalmente parezca que las ramas sociales se llevan la parte del león.

Visto de esta manera (la porcentualidad con la que juegan Gobiernos regionales altamente endeudados como el catalán, el valenciano o el andaluz), cabría esperar que la ciudadanía escuche que destinan en 2014 el 71% de A a sanidad, educación y servicios sociales, frente al 60% de B (años anteriores), y se tranquilice. Salvo por el hecho de que A es en valor absoluto mucho menos que “años anteriores” y para atender y educar a la misma población de usuarios. Pocas diferencias de enfoque presupuestario entre Barcelona y Madrid, según se ve.

Los patriotas debaten sobre el sacrificio debido.
Los patriotas debaten sobre el sacrificio debido.

Aquel pozo del oscurantismo clasista y obtuso que la población española había comenzado a cerrar a finales de los ’70, lo está volviendo a abrir esta generación de conservadores-patriotas y sus progenies que en nombre del progreso de SU patria son capaces de someter a la población a las privaciones más espontáneas e inimaginables, sabedores de que quienes sobrevivan verán la luz al final del túnel. Aunque algunos sobre un palanquín y muchos otros sosteniéndolo. •

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