El transporte público nocturno parece un capricho reservado a las grandes metrópolis o a épocas determinadas del año (como el caso del TRAMnochador alicantino) pero hay ciudades que, teniendo metro, poseen horarios que resultan restringidos para el desplazamiento de la población. Ese sería el caso de Valencia, una ciudad que ronda los 800.000 habitantes, con un nivel de actividad cultural envidiable, pero que no posee en su red de metros y tranvías de un horario elástico como los que poseen Madrid o Barcelona, que cierran su servicio habitualmente entre la 1:30 y las 2:00.
Eso restringe notablemente la capacidad de desplazamiento de la población, ya que deben calcular la salida del último servicio de una línea para saber si pueden combinar con otra, etc. y eso ya los invalida para atravesar la ciudad bajo tierra, de forma más rápida y cómoda, a un horario que resulte, por ejemplo, de la salida de un teatro, un cine u otro evento cultural.
Los servicios, si no se ofertan, no se prueban. La argumentación que esgrimieron en el pasado algunas autoridades sobre que no hay suficiente demanda, hoy se antoja sin fundamento ya que se percibe una mayor conciencia colectiva de los beneficios sostenibles de un transporte público en desmedro de los individuales.
La ciudad de Valencia ya merece la fijación de horarios más extendidos en su red de metro y tranvías durante toda la semana e incluso considerar la prestación de un servicio nocturno por hora durante los fines de semana, al menos en sus líneas 1 y 3.
Enlaces de interés: Grupo en Facebook que quiere el metro nocturno en Valencia •






Yo estoy a favor de todo lo que sea e invertir en movilidad ciudadana , básicamente en el transporte publico, tan necesario.
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