La historia, como estructura secuencial de hechos, no termina de asentarse nunca porque es constantemente revisitada por investigadores y demás individuos que, de forma aséptica o interesada, disectan los hechos y contenidos y recomponen un cadáver documental que no deja de evolucionar a los ojos del tiempo. Hay nodos o puntos inamovibles, concretos e irrefutables, pero la conexión entre ellos es dinámica y flexible según las manos del tejedor de palabras de turno.
Desde el salvaje Este norteamericano, nuestro corresponsal se toma un respiro de las banalidades mundanas coyunturales a las que lo somete aquel sistema y nos presenta una interpretación sobre la Historia como herramienta de construcción de la memoria.
La publicación de este texto sirve de ocasión a Neolectum para abrir espacios de reflexión sobre las manipulaciones dialécticas que se hacen sobre acontecimientos, hechos y fenómenos que afectan de alguna manera a la sociedad entera, tal como podrían ser, en este bicentenario del nacimiento de Charles Darwin, las teorías creacionistas que revisan correctivamente el fundamento científico del naturalista británico o, como segunda afrenta clave, el contraataque que las corrientes neocon están efectuando sobre las denuncias medioambientales, al poner en duda nuevamente la capacidad analítica y documental de series históricas de datos.
La historia como tal no se repite, como se verá, pero sí muchos comportamientos aislados que, a modo de eslabones, convergen en la construcción de eventos que, con cierto escalofrío, muchos individuos perciben haber vivido antes.
Relacionado: Artículo completo en Neolectum • Artículo de apoyo (“Usos y abusos de las herramientas empleadas para construir la memoria“) en Facebook






Pingback: uberVU - social comments