El perdido valor de las palabras

Marzo 6th, 2010

La cosmología de Facebook ya se ha adueñado de la mayoría de los “usuarios activos de la red”, cualidad que no necesariamente coincide con la de “usuarios activos del cerebro”. Sin meternos en la proverbial ausencia total de conocimientos ortográficos del idioma utilizado, que de por sí merece un artículo propio, surge el tema del compromiso y del “ver más allá” a la hora de crear un grupo o página en Facebook.

El carácter lúdico de numerosos grupos es innegable, basado casi exclusivamente en el título del grupo y que luego evoluciona en función del grado de participación de sus miembros. Cuanto más activo es un grupo, más creativo se vuelve y más crece en miembros, normal. Eso ocurría incluso antes de que se “inventara” Internet.
Pero hay otros grupos y páginas que pecan de ignorancia básica, a menos que haya una segunda intención escondida. En determinados círculos de debate, las páginas con discursos ambiguos o que claramente hacen apología de comportamientos violentos, clasistas, racistas etc suelen ser denunciados con cierta rapidez y a medio plazo desaparecen. Pero desaparecen tan “rápido” como es sencillo crear uno similar, por lo que la “lucha” es constante.

En el ámbito español hay un porcentaje no despreciable de jóvenes (que hoy las estadísticas y los servicios sociales estiran hasta los 35 años, para que luego se quejen de la mayor expectativa de vida o la prolongación de la vida laboral...) que, en términos claros, no tiene la más pálida idea del mundo en el que vive o los posibles efectos secundarios de un discurso que ellos, ilusamente, consideran “gracioso”.

Un ejemplo de esta moda lamentable podría ser una página llamada “Gente chunga muy respetada que corta el bacalao y puede hacerte desaparecer” que incluye perlas como estas: 30 de enero (“venga, que si llegamos a los 1000 hacemos desaparecer a quien queráis! Se aceptan propuestas”), 22 de febrero (“Inicio de la semana!!! un mundo de posibilidades y un mundo lleno de gente para hacer desaparecer, tenemos tanta demanda que no podemos con todos, quieres ser uno de nuestros empleados???? te garantizamos no hacerte desaparecer, pq seras útil para nosotr@s, de momento....” ), 24 de febrero (“1.522 Fanssssss nos encantaaaahhhh sortearemos un vale canjeable por la desaparición de alguien, solo nos tienes que enviar un mensaje escribiendo PERSONA (más el nombre de la persona que quieras que desaparezca) al 5467. Recuerda que cuantos más mensajes envies más provabilidad de que te toque!!!! ZASCA!! “).

Al margen de que obviamente parece un dialecto urbano de perfil insensato y frívolo, cabría esperar que el abuso de las expresiones de desaparición de personas y la constante incitación a los visitantes para que aporten nombres de futuras víctimas, etc hubiera provocado el rechazo generalizado por una mera cuestión de mal gusto.
Puesta la denuncia en el muro de grupos que se muestran activos (con varios miles de miembros), para otro tipo de actividades, salvo unos contadísimos casos (menos del 1%) absolutamente nadie manifestó su rechazo ni hizo ningún tipo de comentarios.

Y no sorprende además que quienes sí se manifestaron en contra de esta broma de mal gusto son personas que en general ya no califican para los cursos gratuitos del Instituto de la Juventud, y que muy probablemente tengan alguna referencia cercana de parientes o vecinos que murieron antes de tiempo por alguna denuncia (esta vez real) similar a la que proponen los responsables de estas páginas.

La indiferencia también refuerza las malas prácticas en la sociedad y quien haya pensado que no vale la pena hacer nada porque, total… ya se aburrirán y se disolverá el grupo, simplemente está alimentando la imaginación de otros insensatos que promoverán medidas similares, como las de maltrato animal, la violencia doméstica, la xenofobia,etc. que, con alguna frase presuntamente graciosa pretenderá enmascarar un pensamiento de fondo más incondicional.

La práctica de la “desaparición de personas” no debería tomarse a la ligera nunca, aunque algunos de estos niñatos desinformados consideren que fue “hace mucho tiempo” porque las fosas comunes recién descubiertas en todo el territorio español se encargan de recordar que no es así, que el dolor y la incertidumbre permanecen y no se extinguen con el tiempo.

Una despedida temprana

Febrero 2nd, 2010

Me hice con un ejemplar de “El vuelo de la reina” como me gusta conseguir los libros: casi de casualidad, escondiendo el deseo previo de encontrar algo que espero y jugar a sorprenderme cuando lo veo en una estantería.
Es un relato que Tomás Eloy Martínez elaboró con una estructura ágil y compleja, un libro para llevar en los viajes y que si vives y gustas de escribir, te encantará leer. A Camargo, ese por momentos inalcanzable director de diario, protagonista de la novela, le hace decir “Soy como escribo, soy lo que escribo”.
Así fuimos y somos tantos de los que escribimos y queremos ser distintos a veces, aunque no podemos, ni quizás queramos. Hoy nos falta uno, un especialista en documentar a través de sus textos la alienación ideológica de varias generaciones de argentinos. Descansa en paz, te seguiremos leyendo.
D. L.

Espacios naturales y cotidianos para la bicicleta

Enero 14th, 2010

La Ciclovía cuya primicia europea blande el Consistorio alicantino debería dar paso a la normalidad de una población de bicicletas utilizadas de forma habitual y en concordia con el tráfico vehicular.

Hay muchas ciudades europeas que no cuentan con Ciclovía porque no la necesitan, ya que un porcentaje no desdeñable de su población utiliza la bicicleta diariamente y en climas mucho más exigentes que el que se vive en la Costa Blanca.

Tras el gatillazo del exiguo carril bici frente a Diputación, el Ayuntamiento debe demostrar que los anunciados 35 km de carril bici en el término municipal se intercomunican entre sí y, además, se vinculan de forma natural con el resto de las calzadas del área metropolitana, incluida por supuesto la misma capital.

En otras palabras, que la bicicleta pase a ser en Alicante  —como en tantísimas otras ciudades europeas y del resto del mundo— una alternativa sana y sostenible de transporte de personas.

De la formación en circulación y del civismo que se espera de los conductores (de vehículos motorizados) será responsable en gran medida la actitud del Ayuntamiento y los sucesivos programas de promoción de la bicicleta.

Por ello, el próximo paso, debería ser la anunciada puesta en marcha de la red de estaciones de bicicletas de uso público.

El mito de Historia

Enero 1st, 2010

La historia, como estructura secuencial de hechos, no termina de asentarse nunca porque es constantemente revisitada por investigadores y demás individuos que, de forma aséptica o interesada, disectan los hechos y contenidos y recomponen un cadáver documental que no deja de evolucionar a los ojos del tiempo. Hay nodos o puntos inamovibles, concretos e irrefutables, pero la conexión entre ellos es dinámica y flexible según las manos del tejedor de palabras de turno.
Desde el salvaje Este norteamericano, nuestro corresponsal se toma un respiro de las banalidades mundanas coyunturales a las que lo somete aquel sistema y nos presenta una interpretación sobre la Historia como herramienta de construcción de la memoria.
La publicación de este texto sirve de ocasión a Neolectum para abrir espacios de reflexión sobre las manipulaciones dialécticas que se hacen sobre acontecimientos, hechos y fenómenos que afectan de alguna manera a la sociedad entera, tal como podrían ser, en este bicentenario del nacimiento de Charles Darwin, las teorías creacionistas que revisan correctivamente el fundamento científico del naturalista británico o, como segunda afrenta clave, el contraataque que las corrientes neocon están efectuando sobre las denuncias medioambientales, al poner en duda nuevamente la capacidad analítica y documental de series históricas de datos.
La historia como tal no se repite, como se verá, pero sí muchos comportamientos aislados que, a modo de eslabones, convergen en la construcción de eventos que, con cierto escalofrío, muchos individuos perciben haber vivido antes.

Relacionado: Artículo completo en Neolectum • Artículo de apoyo (“Usos y abusos de las herramientas empleadas para construir la memoria“) en Facebook

El doble filo de algunos grupos de Facebook

Diciembre 15th, 2009

La efervescente población que pulula por Facebook tiene de todo, como en botica, y por ello hay que andarse con mucho cuidado. Pasa en todos los ámbitos lingüísticos y nadie está a salvo de las manipulaciones de los administradores de espacios en Facebook, que podrían aprovecharse de la buena fe y las convicciones de otras personas.
El caso es sencillo. ¿Es posible que unas personas que participan activamente de grupos de Facebook que denuncian y se oponen a otros con contenidos de perfil fascista, racista, etc, etc o que incita a la violencia bajo cualquier forma aparezcan, sorpresivamente, en un grupo que promueve, por decir algo, encarcelar a los extranjeros o pegarle a los perros callejeros? Sí.
¿Es posible que otras personas que se oponen a la política de Berlusconi y así lo manifiestan con su incorporación a un grupo de Facebook aparezcan, sin comerla ni beberla, en un grupo que agradece la gestión del Cavaliere y le envía un cálido apoyo? Sí. Y además ese grupo misteriosamente ya cuenta con cientos de miles de seguidores.
“Pero, ¿cómo es posible?” se preguntará el sorprendido seguidor de una persona que por ideología o actividad se encuentra en el polo opuesto de sus convicciones. Es posible porque los administradores de un grupo pueden cambiar nombre, fotos de perfil e información básica de un grupo con un par de clics…
Si aparece un grupo contra la homofobia y “recluta” varios cientos de miles de seguidores en unas pocas semanas, ¿qué impide a los administradores, si así lo habían previsto, cambiar nombre y orientación apoyando ahora la persecución de una minoría étnica o lo que sea?
La misma libertad de acción que otorga el sistema de Facebook es la que da lugar a este tipo de desagradables sorpresas. Desde el momento en que “no cuesta nada” crear un grupo de apoyo a una discoteca de moda, a un grupo musical, a una heladería de tu barrio, etc, también es posible cambiar orientación, nombres y contenidos a los grupos.
Algunos consejos para tener en cuenta:

  • No unirse “alegremente” a cualquier grupo; es mejor echar un vistazo antes a la información básica y a los debates abiertos, las fotos publicadas, etc.
  • Controlar el número de grupos a los que se unen; si un grupo no muestra actividad por mucho tiempo pero no deja de crecer… ¿a qué se dedica en realidad?
  • Controlar y recorrer periódicamente los grupos en los que se hayan inscrito, para confirmar que más o menos desarrolla la actividad prevista y, caso contrario, darse de baja e incluso, si lo consideran pertinente, denunciar al grupo.
  • Relacionado: La nueva interfaz de FacebookDatos robados en los jardines de FacebookPredicciones virtuales, ¿sensaciones banales?

    Related Posts with Thumbnails